domingo, 17 de marzo de 2019

Edward W. Said






Edward Wadie Said nació el 1 de noviembre de 1935, en el seno de una acaudalada familia palestina cristiana, en los alrededores de Jerusalén cuando la ciudad permanecía bajo el Mandato Británico de Palestina. Su madre, Hilda, nació en Nazaret (Imperio Otomano en la época), hija de libaneses, compartiendo su nacionalidad y su religión cristiana anglicana. Su padre Wadie (William) Ibrahim Said era palestino y un empresario de papelería en Jerusalén, que había servido en el ejército de los EE.UU. como soldado de las Fuerzas Expedicionarias estadounidenses en la Primera Guerra Mundial, circunstancia que fue premiada con la ciudadanía estadounidense para él y su familia.

Edward asistió a la Academia Anglicana de San Jorge en Jerusalén Occidental hasta los doce años. De esta experiencia escribió en su libro Between Worlds, Reflections on Exile and Other Essays (“Reflexiones sobre el exilio: ensayos literarios y culturales”) la siguiente reflexión:

“Con un apellido excepcionalmente árabe como "Saïd", ligado a un nombre británico (mi madre admiraba mucho a Edward VIII, el Príncipe de Gales en 1935, el año de mi nacimiento), fui un estudiante incómodamente anómalo durante todos mis primeros años: un palestino que va a la escuela en Egipto, con un nombre inglés, un pasaporte estadounidense y ninguna identidad en absoluto. Para empeorar las cosas, el árabe, mi lengua materna, y el inglés, el idioma de mi escuela, se mezclaban inevitablemente: nunca supe cuál era mi primer idioma y no me sentí en casa en ninguno de los dos, aunque sueño en ambos. Cada vez que pronuncio una frase en inglés, escucho mi eco repitiéndola en árabe, y viceversa”.

Tras la aprobación en noviembre de 1947 de la participación de Palestina entre árabes y judíos por las Naciones Unidas, Jerusalén Occidental fue capturada por las fuerzas israelíes y la familia Said fue expropiada de todos sus bienes, trasladándose a un campo de refugiados.

En 1949 la familia Said se exilió a El Cairo y Edward fue educado en el Victoria College de Alejandría, donde compartió aula con el futuro rey de Jordania, Hussein, y con Michael Shalboub, más conocido como Omar Sharif. Otros alumnos egipcios, sirios, jordanos y saudíes se convertirían, tras la descolonización británica, en ministros o empresarios brillantes en sus respectivos países, pero preservando su orientación cultural inglesa. 

Edward y su hermana

También en “Reflexiones sobre el exilio: ensayos literarios y culturales”, describía Said el ambiente escolar en el Victoria College:

“En el momento en que uno entraba en el Victoria College, se le entregaba el Manual del Estudiante, que regulaba todos los aspectos de la vida escolar: el uniforme que íbamos a usar, el equipo de deportes, las fechas de las vacaciones escolares, horarios de autobuses, y así sucesivamente. Pero la primera regla de la escuela, impresa en la primera página del Manual, decía: "El inglés es el idioma de la escuela; los estudiantes que sean sorprendidos hablando en cualquier otra lengua serán castigados". Como es natural no había hablantes nativos de inglés entre los alumnos. Mientras que los maestros eran todos británicos, éramos un grupo variado de árabes de diversos tipos, armenios, griegos, italianos, judíos y turcos, cada uno con un idioma materno que la escuela había prohibido explícitamente. Sin embargo, todos, o casi todos, hablábamos árabe, muchos hablaban árabe y francés, y así pudimos refugiarnos en un idioma común, desafiando lo que percibimos como una estructura colonial injusta”.

En 1951 Edward Said fue expulsado del Victoria College por mal comportamiento aunque sus resultados académicos eran excelentes. Su padre lo envió a la exclusiva Northfield Mount Hermon School de Massachusetts, donde el adolescente Said alcanzó el primer o segundo puesto entre 160  alumnos, en todas las asignaturas.

El cambio de países y de culturas en la juventud de Said quedaría reflejado en su estilo académico como intelectual políglota. Hablaba inglés y francés fluidamente, su árabe coloquial era excelente, su árabe formal muy bueno y estaba familiarizado con el español, el alemán, el italiano y el latín.

Said ingresó en la Universidad de Princeton y se licenció en Arte (B.A.) en 1957. Se trasladó a la Universidad de Harvard, donde en 1960 obtuvo una maestría (M.A.) y cuatro años más tarde se doctoró (Ph.D.) en Literatura inglesa.

Ya desde 1963 Edward Said impartió clases de Inglés y Literatura Comparada en la Universidad de Columbia. En 1966 escribe su primer libro Joseph Conrad and the Fiction of the Autobiography (“Joseph Conrad y la Ficción de la Autobiografía”) como una ampliación de su tesis doctoral. 

En 1967 Said es promovido a profesor ayudante, y dos años más tarde a profesor titular en el Departamento de Inglés y Literatura Comparada de la Universidad de Columbia, desde donde transformó la visión occidental del conflicto árabe-israelí, al mismo tiempo que abrió el camino para una nueva izquierda post-socialista en la que el proletariado era sustituido por gente no blanca como los redentores de la humanidad.

Tras la Guerra de los Seis Días, acaecida en 1967, Said se comprometió al año siguiente  con la causa palestina. Defendió los derechos de los palestinos en Israel y los territorios ocupados de Gaza y Cisjordania. Diez años después fue elegido miembro del Consejo Nacional Palestino [Asamblea legislativa de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) en el exilio]. 

En 1974 fue profesor visitante de Literatura Comparada en la Universidad de Harvard.

En 1975 publicó Beginnings: Intention and Method (“Comienzos: Intención y Método”),  distinguiendo entre ‘origen’ que tiene un carácter divino, mítico y privilegiado de ‘comienzo’ que es secular y producido por el hombre.

De 1975 a 1976, Said fue miembro del Center for Advanced Study in Behavioral Science (“Centro de Estudios Avanzados de las Ciencias de la Conducta”) de la Universidad de Stanford. En 1977 fue nombrado catedrático el Departamento de Inglés y Literatura Comparada de la Universidad de Columbia y Profesor de Humanidades en la Old Dominion Foundation.

En 1978 publica Orientalism (“Orientalismo”), un completo estudio que documenta la idea que Occidente ha construido sobre los principios culturales e ideológicos de Oriente Próximo, desmontando la imagen tradicional que Occidente ha acuñado sobre Oriente. Para Edward W. Said, el “orientalismo” no es una inocente rama del saber que estudia la civilización y las costumbres de los pueblos orientales, sino un sistema para conocer Oriente mediante el cual Occidente ha sido capaz de dominarlo desde un punto de vista político, sociológico, militar e ideológico. 

Said indica que su concepción del conocimiento como herramienta de dominación se inspira en la noción de “discurso” o “disciplina” que Michel Foucault elaboró en obras como “La arqueología del saber” y “Vigilar y castigar”, inspirándose, a su vez, en la idea nietzscheana, elaborada en obras como “La genealogía de la moral”.

Said denuncia los "persistentes y sutiles prejuicios eurocéntricos contra los pueblos árabes-islámicos y su cultura”. Argumenta que una larga tradición de imágenes falsas y romantizadas de Asia y el Medio Oriente en la cultura occidental han servido de justificación implícita a las ambiciones coloniales e imperiales de Europa y Estados Unidos. Europa, para definirse, ha catalogado a Oriente como la contraposición de los valores e ideales europeos, aunque en realidad Oriente es un integrante de la civilización y cultura europea. 

La tesis de Orientalism concluye que el conocimiento occidental de Oriente describe las culturas del mundo oriental con las de otro mundo no-europeo, feminizado, débil e irracional, contrapuesto a la representación de las culturas occidentales como racionales, fuertes y de gobierno masculino. Tal binomio artificial provoca una necesidad psicológica europea de crear una diferencia de desigualdad entre el Este y el Oeste, a partir de las esencias culturales inmutables innatas a los pueblos del mundo oriental.

En 1979 Said dicta cursos de Humanidades como profesor visitante en la Universidad de John Hopkins. También enseñó en la Universidad de Yale y dio conferencias en más de 200 universidades de Norteamérica, Europa y Oriente Medio. Aparte de su labor docente, son numerosas sus colaboraciones en periódicos y revistas de muchos países, como The Guardian, Le Monde Diplomatique, Zmag Italy, REDS, Il Manifesto y La Repubblica. Escribía en árabe una columna quincenal en Al Ahram y Al Hayat. Formó parte del consejo editorial de veinte rotativos. Fue el editor del Arab Studies Quarterly de la American Academy of Arts and Sciences y de la colección de libros Convergences, editada por Harvard University Press. Era también miembro del Comité Ejecutivo de International PEN.

También en 1979 escribió su primera obra relacionada con el conflicto árabe-israelí, The Question of Palestine (“La cuestión de Palestina”), en ella Said rechaza el uso de la violencia y se pronunciaba por aceptar la existencia de Israel. También en 1979 publicó el ensayo "Zionism from the Standpoint of its Victims" (“El Sionismo desde le Punto de Vista de las Víctimas”), en el que argumenta a favor de la legitimidad política y autenticidad filosófica de las reclamaciones sionistas y del derecho a una patria judía, al mismo tiempo que defiende el derecho ineludible de una autodeterminación nacional del pueblo palestino.

En sus escritos de 1980, Said anticipó una eventual política de agresión por parte de los Estados Unidos en el Medio Oriente. Debido a su activismo pro-palestino, fue acusado por sectores pro-israelíes de línea dura, de antisemita, tras lo cual fue objeto de ataques por parte de los sectores más radicales de Israel, así como por el oficialismo palestino. En algún momento le dejaron una bomba en su oficina, y en otro trataron de despojarlo de su trabajo de académico universitario. 

En 1992 publicó Culture and Imperialism (“Cultura e imperialismo”), donde expandió y generalizó las ideas planteadas en “Orientalismo". En “Cultura e imperialismo” Said propone una solución metodológica partiendo de una identidad bicultural y móvil, alejada de todo estereotipo, que en la perspectiva de un intelectual crítico interactúa y se pasea por Occidente y Oriente sin complejos de culpa ni de superioridad. En el mismo año de 1992, Said fue nombrado miembro del Foro de Sabios de la UNESCO.

En 1993 Said rompe con Arafat en desacuerdo por la firma de los Acuerdos de Oslo pues Said los consideraba un fraude, y hacía notar que no se mencionaba el fin de la ocupación israelí, ni el destino de Jerusalén, ni se proponía una solución a los asentamientos israelíes. Como represalia por sus críticas, en 1995 la Autoridad Palestina prohibe la venta de los libros de Said, que volverían a ser autorizados cuando Said alaba la postura de Arafat al rechazar las ofertas presentadas por el primer ministro israelí Ehid Barak en la Cumbre de Camp David.

También en 1993, Said presentó en las Reith Lectures de la BBC una serie de seis conferencias tituladas  Representation of the Intellectual, en las que examinó el papel de la intelectualidad pública en la sociedad contemporánea.

Además de su gran amor por la literatura y su inagotable interés por la política, Edward Said era un inveterado devoto de la ópera y la música clásica, un eximio pianista, capaz de tocar Schubert  a cuatro manos con su amigo el músico Daniel Barenboim, y crítico de ópera para la Revista The Nation. Escribió tres libros sobre música: Elaboraciones musicales: ensayos sobre música clásicaParalelismos y paradojas: reflexiones sobre música y sociedad (conjuntamente con Daniel Barenboim), y su último libro, On Late Style: Music and Literature Against the Grain. Said veía a menudo en la música un reflejo de sus ideas sobre literatura e historia. Una colección póstuma de sus ensayos fue editada en 2007 en Estados Unidos y en 2011 en España, con el título Música al límite.

En 1999, Edward W. Said y Daniel Barenboim fundaron la Orquesta Sinfónica Diván Este-Oeste, una iniciativa para reunir cada verano a un grupo de jóvenes músicos, con talento, de Israel y de los países árabes. En 2002 ambos establecieron también la Fundación Barenboim–Said con sede en Sevilla con la misión de educar a través de proyectos musicales como el proyecto de Educación Musical en Palestina y el proyecto Educación Musical para la primera infancia. Asimismo la Fundación colabora en la gestión de la Academia de Estudios Orquestales.

Otra faceta de Edward Said se encuentra en su amor por su ciudad, Nueva York, de la que dice “ha desempeñado un importante papel en el tipo de crítica e interpretación que yo he hecho”. Cortés y sutil, Said es en muchos sentidos la quintaesencia del neoyorquino. Refleja la incansable energía y diversidad de la ciudad y abre su casa del Upper West Side a escritores y músicos de todo el mundo.

En 2002 Said recibió el premio Príncipe de Asturias, y en su discurso de aceptación dijo: "Como norteamericano que lleva una vida de privilegio y estudio en la Universidad de Columbia, donde he tenido una suerte enorme en mi vida como profesor, llegué a comprender muy pronto que tenía que elegir entre olvidarme de mi pasado y de los muchos familiares que se convirtieron en refugiados sin hogar en 1948, o dedicarme a paliar los efectos de los traumas producidos por el sufrimiento y el despojo, escribiendo, hablando y dando testimonio de la tragedia de Palestina. Me enorgullece decir que escogí este último camino y, con él la causa de una política estadounidense no militarista y no imperialista. Siempre he creído en la superioridad del argumento racional sobre la lucha armada, en la franqueza y en la honestidad empleadas en pro no de la exclusión sino de la convivencia y la inclusión”.

En 2002, Said fue cofundador, junto con Haidar Abdel Shafi, Ibrahim Dakak y Mustafá Barghouti, del partido y movimiento social Palestinian National Initiative (Al Mubadara), un intento de crear una tercera fuerza política palestina que pudiera ser una alternativa democrática y reformista a Fathá y a Hamás. 

El 24 de septiembre de 2003 Eduard W. Said, tras doce años de padecer leucemia linfática crónica, falleció a la edad de 67 años en Nueva York. 

Fue miembro de la Academia Americana de las Artes y las Ciencias,  de la de Artes y Letras, de la  Royal Society of Literature, de la American Philosophical Society y del Council of Foreign Relations de Nueva York y miembro honorario del King’s College de la Universidad de Oxford. Fue Presidente de la Modern Language Association hasta 1999 y doctor honoris causa por varias universidades. Recibió dos veces el Premio Trilling de la Universidad de Columbia, el Premio Bowdoin de la Universidad de Harvard y el Lionel Trilling Award en 1976, así como el Premio Wellek de la American Comparative Literature Association. 

En los años transcurridos desde su fallecimiento no se han apreciado signos de que haya disminuido su extraordinaria influencia.


MAG/18.03.2019




sábado, 2 de marzo de 2019

Michel Foucault




Paul-Michel Foucault nació el 15 de octubre de 1926 en Poitiers, en el seno de una conocida familia burguesa de provincias. Su padre era cirujano y profesor de Anatomía, nacido en Fontainebleau. Su madre, Anne Malapert, nacida en Poitou, era hija de un cirujano también y propietaria de terrenos, granjas y una propiedad en Vandeuvre-du-Poitou. Paul-Michel era el segundo de los hermanos, entre Francine y Dennys. 

La ilusión de su padre era que Paul-Michel ejerciera también su profesión, sin embargo a éste le atraía la Historia desde niño. Abandona su primer nombre, Paul, porque sus iniciales, PMF, coincidían con las del brillante político de izquierdas Pierre Mendès France.

En su juventud Michel obtuvo unos resultados desiguales en su formación: deficiente en Matemáticas y sobresaliente en Francés, Historia, Griego y Latín. En 1940, con la incorporación a su curso de alumnos que huían de París bajo el régimen nazi, sus notas caen bruscamente y su madre lo matricula en el colegio privado católico Stanislas, donde Michel destaca alcanzando el segundo puesto tras su compañero Pierre Rivière. Su madre, todavía insatisfecha, le busca un profesor particular, el todavía estudiante Louis Girard, que le introduce en una filosofía kantiana explicada superficialmente a la moda del siglo XIX. Como resultado Michel Foucault recibe el segundo premio en Filosofía.

En último curso, su profesor de Filosofía, el Padre Superior Dom Pierrot, lo cataloga entre los alumnos “para los cuales la Filosofía será siempre objeto de curiosidad” en la línea de Descartes, opuestos a los seguidores de Pascal. De estos años Foucault recuerda más los acontecimientos históricos que las vivencias familiares. Y de su Colegio retiene una odiosa atmósfera religiosa y unos cursos mal explicados.

Apoyándose en su madre, se enfrenta a su padre que le quería imponer los estudios de Medicina, profesión que al joven Foucault le horrorizaba. En septiembre de 1943 se incorpora a las Clases Preparatorias Literarias en el Liceo Henri-IV de Poitiers. Sin abandonar del todo la Historia se interesa cada vez más por la Filosofía, convirtiéndose en el principal interlocutor del profesor de esta asignatura. Sin embargo, en las pruebas de acceso a la École Normale Supérieure en 1945 queda en 101ª posición y solo pasan a examen oral los cien primeros. 

Se traslada a París y gracias a las influencias de su madre se matricula en el Liceo parisino Henri-IV en el curso 1945-46. Su madre le alquila una habitación para proteger a su hijo adolescente, frágil e inestable, que le repugna la vida en comunidad. Sus compañeros lo tildan de salvaje, enigmático y encerrado en sí mismo. Foucault trabaja intensamente ‘como un loco’. Lee a Balzac, Stendhal y Gide. Su profesor, Jean Hyppolite, gran conocedor del pensamiento hegeliano, califica a Foucault de fulgurante, genial y alumno de élite. A fin de curso Foucault pasa en Filosofía al primer puesto desde el 22º a su ingreso. Y en Historia también al nº 1 desde el 7º inicial. Finalmente en 1946 es admitido en cuarta posición en la oposición de ingreso a la École Normale Supèrieure. 

Se comporta de forma agresiva y megalómana. Sus compañeros lo detestan y poco después lo consideran medio loco. Un día sus profesores lo encuentran tendido en el suelo con el pecho lleno de rasguños producidos por una maquinilla de afeitar. Otro día persiguió a un compañero con un puñal en la mano. En 1948 es llevado al Hospital de Santa Ana, donde le atiende el psiquiatra Dr Gaillot, que descubre que la obsesión suicida de Foucault se debe al sentimiento de vergüenza que le causa su homosexualidad. Se dice a sí mismo: “si no eres como todo el mundo, eres anormal, estás enfermo”. Y sufre una depresión grave.

Se refugia en el estudio con tal intensidad que pretende estar preparado para optar a una  Agrégation de philosophie (Ayudantía en la cátedra de Filosofía) en solo tres cursos en vez de los cuatro previstos. Prepara fichas de todos los libros que ha leído y los ordena en cajas. En Filosofía lee a Platón, Kant, Hegel, Bachelard, Marx, Freud y Heidegger, quien le lleva a descubrir a Nietzsche. En Literatura descubre a Kafka, Faulkner y Jean Genet. Comienza a sentir fascinación por la Psicología y lee detenidamente la Critique des fondements de la psychologie de Politzer.

En 1948 se licencia en Filosofía por la Sorbona y al año siguiente en Psicología. Sigue los cursos de postgrado de Daniel Lagache y participa en visitas clínicas. En estas prácticas conoce a diversas personalidades, que le presenta su madre, y entre ellas a Ludwig Binswanger. Asiste también al curso de Lenguaje y de las Ciencias Humanas dictado por Maurice Merleau-Ponty, que le causará gran impacto. Conoce a Louis Althusser que pronto será su amigo. 

Muchos de sus compañeros al ingresar en la École Normale Supérieure se sienten inclinados a afiliarse al Partido Comunista Francés (PCF). Foucault no lo hace porque rehusa militar en un sindicato estudiantil. En 1950, y a instancias de Althusser, se inscribe finalmente, aunque sin participar en las actividades de su célula. Tres años más tarde, abandona el PCF al enterarse de la situación real de la Unión Soviética y en particular del Gulag en la época de Stalin.

De 1950 a 1952 Foucault examina una vez a la semana a los presos en el Centro Penitenciario de Fresnes para hacer prácticas de psicología existencialista.

En 1950 se presenta a las pruebas de ayudantía que no logra superar. El jurado le reprocha que se preocupa más de mostrar su erudición que de desarrollar el tema propuesto. Considerado como uno de los candidatos más brillantes, el fracaso de Foucault se considera un escándalo y para él motivo de una nueva tentativa de suicidio. Pronto supera la crisis y en 1951 es admitido con el nº 2 ex-aequo. Yvon Brès, que ha conseguido la primera plaza, se excusa ante Foucault reconociendo que le han hecho una injusticia. Éste presenta una queja ante el profesor Georges Canguilhem, director del Instituto de Historia de las Ciencias, sospechando que en la decisión se tomó en consideración sus opiniones sobre la sexualidad.

Con su aprobado en mano y por recomendación de Louis Althusser, Michel Foucault enseña Psicología en la École normale supérieure. Su elocuencia impresiona a Paul Veyne y a Jacques Derrida. Lleva a sus alumnos, siguiendo la tradición, a presenciar el interrogatorio y examen médico de un enfermo por el famoso psiquiatra Georges Daumezon. 

En 1952 Foucault obtiene su diploma en Psicología Patológica y se dedica a traducir al francés Le Rêve et l’existence de Ludwig Binswanger, precedido de un prólogo suyo más largo que el mismo libro. Gracias al análisis existencial de Binswanger, seguidor de Martin Heidegger, Foucault comprende mejor la opresión del saber psiquiátrico académico. Mientras trabaja como psicólogo becario en el Hospital de Santa Ana siente un cierto malestar cuya causa no descubre hasta que comienza a escribir su tesis doctoral “Historia de la locura en la época clásica” (Folie et déraison. Histoire de la folie à l'âge classique), primera obra relevante de Foucault, en la que analiza y revisa el tratamiento que se le da al concepto de la locura a lo largo de toda la historia, haciendo hincapié en la evolución del trato que se le da al enfermo.

En 1952 Foucault conoce al compositor Jean Barraqué, con quien pronto entabla una amistad que evoluciona en historia de amor terminada por el músico en 1956.

Mientras ocupa una plaza de tutor en la École Normale Supérieure, acepta un puesto de ayudante en la Universidad de Lille, donde también enseña Psicología durante los años 1953 y 1954. En este último año se inicia en la Psiquiatría Fenomenógica durante un curso en la Clínica de Roland Kuhn en Münsterlingen (Suiza) y escribe su primer libro, Maladie mentale et personnalité (Enfermedad mental y personalidad), a petición de Louis Althusser, del que pronto se retractará. 

Foucault cree que su carrera no está en la enseñanza y emprende su exilio fuera de Francia. Con esa intención, acepta un puesto de Consejero Cultural en la Universidad de Uppsala (Suecia), gracias a la ayuda de Georges Dumézil, que sería su amigo y mentor. A finales de 1958 Foucault abandona Suecia y se traslada a Varsovia, para inaugurar el Centro de Civilización Francesa que cubre el hueco dejado por el Instituto Francés, clausurado años antes. Un año más tarde la Policía del primer ministro comunista Władysław Gomułka, alarmada por los trabajos y relaciones de Foucault, exige abandone Polonia, quien regresa a Francia en 1960 para completar su tesis doctoral y, aceptando la invitación del catedrático Jules Vuillemin, ocupar un puesto de profesor de Filosofía en la Facultad de Letras de Clermont-Ferrand. Es aquí donde Foucault conoce a Daniel Defert, que será su compañero hasta el fin de sus días. 

En 1961, Foucault regresa a París y recibe finalmente su doctorado tras presentar las dos tesis requeridas en esa época. La complementaria, su ‘traducción con notas y comentarios’ de L'Anthropologie du point de vue pragmatique (La antropología desde el punto de vista pragmático) de Kant, dirigida por Jean Hyppolite, y la tesis principal, titulada Folie et déraison. Histoire de la folie à l'âge classique (Historia de la locura en la época clásica), con Georges Canguilhem y Daniel Lagache como tutores. 

En 1963 se interesa por la epistemología de la Medicina, con la publicación de Raymond Roussel, y reedita su libro publicado en 1954 Naissance de la clinique: une archéologie du regard médical (El nacimiento de la clínica. Una arqueología de la mirada médica), retractándose de la versión anterior.

También en 1963, Foucault entra, con Roland Barthes y Michel Deguy, en el Comité de Redacción de la Revista Critique, que dirige Jean Piel.

En 1965 se traslada a Túnez para acompañar a su compañero Defert, allí destinado para cumplir el servicio militar. Foucault consigue un puesto de profesor en la Universidad de Túnez. 

El Ministro francés de Educación Nacional, Christian Fouchet, lo nombra miembro de la Comisión de Reforma Universitaria y se habla de una promoción como Subdirector de Enseñanza Superior, que no llegó a concretarse tras una investigación sobre su vida privada.

En febrero  de 1966, Foucault participa, junto a Gilles Deleuze, en la publicación de la edición francesa de las obras completas de Friedrich Nietzsche. Y apoyándose en el concepto nietzscheniano de la ‘muerte de Dios’, publica Les Mots et les Choses (Las Palabras y las Cosas) donde teoriza sobre la ‘muerte del hombre’ consiguiendo un gran éxito. 

El entusiasmo que despertaba en esos años el estructuralismo había llegado a su clímax y Foucault, cansado de que lo etiqueten como estructuralista, pronto se incorpora a la nueva ola de investigadores y filósofos, como Jacques Derrida, Claude Lévi-Strauss y Roland Barthes, dispuestos a derrocar el existencialismo encarnado por Jean-Paul Sartre. Las Ciencias Humanas alcanzan una gran efervescencia como se aprecia en las obras más importantes de Lacan, Lévi-Strauss, Benveniste, Genette, Greimas, Doubrovsky, Todorov y Barthes. publicadas en esa época.

En una de las sesiones del Seminario quincenal que Jacques Lacan celebra en la École Normale Supérieure, Foucault expone su propia visión de las Meninas de Velázquez al tiempo que invita al auditorio a leer su libro recién publicado Les Mots et les Choses, donde el pensador realiza una reflexión acerca de cómo todos los periodos históricos se distinguen por presentar una serie de condiciones fundamentales de verdad que establecen lo que es aceptable, y cómo estas condiciones evolucionan y cambian a lo largo del tiempo.

En mayo de 1968 Foucault no está en París, sino en Túnez donde la revolución de los estudiantes tunecinos le deja profunda huella. Regresa poco después a Francia consiguiendo un puesto como principal del departamento de filosofía de la recién creada universidad experimental París VIII, hervidero de revolucionarios. Al año siguiente publica L’Archéologie du savoir (La arqueología del saber) donde realiza un examen o análisis de la funcionalidad y poder de las oraciones como unidades básicas del discurso. Foucault se siente desconcertado ante la grupuscularización  en marcha y se politiza. 

Enseña durante unos meses en el Centro Universitario de Vincennes y en noviembre de 1969 es elegido, con el soporte de Jules Vuillemin, profesor de la Historia de los Sistemas de Pensamiento (título elegido por él mismo) para el Collège de France, la institución universitaria de mayor prestigio en Francia. Su lección magistral L’Ordre du discours se publicará dos años más tarde. 

También en noviembre 1969 mantiene un debate con el intelectual americano Noam Chomsky en la Escuela Técnica Superior de Eindhoven (Países Bajos). Viaja al año siguiente por primera vez a los Estados Unidos para dar una conferencia en la Universidad del Estado de Nueva York en Buffalo.

El posicionamiento de Foucault en la extrema izquierda se agudiza vinculándose a la Izquierda Proletaria, movimiento maoísta no leninista, que es ilegalizado. Algunos de sus militantes se declaran en huelga de hambre para conseguir la condición de prisioneros políticos y Foucault funda el GIP (Grupo de Información de las Cárceles) a fin de que los presos puedan explicar sus condiciones de encarcelamiento. Consigue que en 1970 la prensa y la radio puedan entrar en las cárceles y en noviembre de 1972 crea el Comité de Acción de Presos (CAP) con Serge Livrozet, que acaba de salir de la cárcel y que escribirá el prefacio del ensayo de Foucault titulado De la prison à la révolte. Con Jean-Paul Sartre participa asimismo en las primeras manifestaciones en apoyo de los trabajadores inmigrantes. 

La reflexión profunda que Foucault acomete sobre las cárceles y las escuelas la instrumenta en un estudio de las estructuras de los micro-poderes que surgen en las sociedades occidentales en el siglo XVIII, trasladándola a su libro Surveiller et Punir (Vigilar y Castigar) que publica en 1975. A lo largo de esta obra, se realiza el análisis y reflexión del funcionamiento de las instituciones penitenciarias, con la intención de comprender la evolución que a lo largo de los años experimentan las formas en las que se castiga a los convictos.

En 1977, cuando una Comisión Parlamentaria debate la Reforma del Código Penal, Foucault, junto a Derrida y Althusser, firman una petición para que se suprimiesen los artículos relativos a la mayoría de edad sexual al objeto de despenalizar las relaciones consentidas entre adultos y menores de 15 años (edad del consentimiento sexual en Francia). Él cree que el sistema de justicia penal está reemplazando el castigo del crimen con la creación de una figura de personas peligrosas para la sociedad (independientemente de un delito real) y predice que surgirá una "sociedad de los peligros” cuando la sexualidad se convierta en una especie de "peligro errante". Subraya que esto sería posible mediante el establecimiento de un "nuevo poder médico", interesado en los beneficios del tratamiento de este "individuo peligroso”.

En el Collège de France imparte hasta 1984 cursos muy prestigiados como los de Gobernabilidad en 1978, Biopolítica en 1979 y en 1983 sobre la Libertad de Expresión (Le gouvernement de soi et des autres). Es a partir de esta época cuando Foucault, desilusionado como otros intelectuales conocidos como los Nuevos Filósofos, se va retirando de su militancia política de izquierdas y adopta posiciones más bien neo-conservadoras. 

Foucault aborda entonces su proyecto 'La Historia de la Sexualidad', en el que revisa la utilización de la sexualidad como un régimen de poder, así como el uso de los placeres sexuales a lo largo de la Historia. Lo concibe como un tratado de seis tomos de los que solo publicará tres. El primer volumen 'La Voluntad de Saber' aparece en 1976, y no aparecen hasta ocho años después el segundo y tercer volumen, titulados 'El Uso de los Placeres' y 'La Inquietud de Sí', que sorprenden a los lectores por textos básicos en latín y griego. En 2018 aparece publicado por Frédéric Gros un último tomo de esta historia de la sexualidad con el título Les Aveux de la chair.

De nuevo viaja a EE.UU. en 1977 para pronunciar conferencias en la Universidad californiana de Berkeley, con gran asistencia por parte de los alumnos. Poco más tarde realiza su segundo viaje a Japón en busca de los límites de la racionalidad occidental ya que Foucault entiende que la racionalidad japonesa no está en oposición con la occidental.

Y a finales de 1978 se traslada a Teherán poco  después de la masacre en la Plaza de Yalé, como corresponsal del Corriere della Sera. A su regreso a Francia, Foucault dedica varios artículos entusiastas a favor de la Revolución iraní, lo que desencadena una intensa polémica, acusándole de estar a favor del Ayatolá Jomeini. Foucault se defiende argumentado que él distingue la ‘espiritualidad política’ de los insurgentes del ‘gobierno ávido de sangre de un clérigo integrista’. No quiere utilizar la palabra ‘revolución’ sino que la califica de ‘insurrección’. 

A comienzos de los ’80, Foucault trata encontrar una alternativa a las ideologías socialistas aproximándose a la Segunda Izquierda francesa, definida por Michel Rocard en el Congreso Socialista de Nantes en 1977, y a la central sindical CFDT (Confédération française démocratique du travail). Los contactos establecidos por Foucault con ambas organizaciones se interpretan como una aproximación al neoliberalismo, en el que encuentra una forma de gobernabilidad menos normativa y estatalista que las de la izquierda socialista y la comunista.

Durante sus últimos años de vida Foucault fue criticado por haber cambiado de ideas y de opinión a lo largo de su vida. Él lo explicaba como un fenómeno natural producto de la experiencia y adquisición de conocimiento.

A principios de junio de 1984, Foucault es hospitalizado en París y muere el 25 del mismo mes por una infección oportunista provocada por el sida. Su compañero Daniel Defert funda AIDES, la primera asociación francesa de lucha contra el sida. Uno de los amigos de Foucault, Hervé Guibert escribe un libro titulado À l’ami qui ne m’a pas sauvé la vie (Al amigo que no me ha salvado la vida), en el que el protagonista ‘Muzil’ (Foucault) relata su enfermedad, su muerte, la destrucción de una buena parte de sus manuscritos y el rechazo a publicaciones póstumas. 

A lo largo de su vida Foucault se convirtió en un prolífico escritor. En sus inicios se centró en temas principalmente psicológicos y relacionados con la salud mental, así como en las instituciones que lo controlan, sus aportaciones más importantes y reconocidas se encuentran en el campo de las ciencias sociales y la política.

Debido a que vivió durante una época de grandes cambios y convulsión social, Foucault se mostró muy interesado en el presente al que pertenecía, reflexionando sobre los sistemas y relaciones de poder de la época. Foucault trata principalmente el tema del poder, rompiendo con las concepciones clásicas de éste término. Para él, el poder no puede ser localizado en una institución, por lo tanto la "toma de poder" planteada por los marxistas no sería posible. El poder no es considerado como algo que el individuo cede al soberano, sino que es una relación de fuerzas, una situación estratégica en una sociedad determinada. Por lo tanto, el poder, al ser relación, está en todas partes, el sujeto está atravesado por relaciones de poder, no puede ser considerado independientemente de ellas. Para analizar el poder, Foucault estudió el poder disciplinario y el biopoder, y los dispositivos de la locura y la sexualidad. Para ello, en lugar de un análisis histórico, realiza una genealogía, un estudio histórico que no busca un origen único y causalista, sino que se basa en el estudio de las multiplicidades y las luchas.

Finalmente, Foucault determina que el papel principal de los pensadores se encuentra dentro de la sociedad, acompañándola en la lucha contra las formas de poder que existen dentro de ella.

Michel Foucault está considerado el mayor filósofo del siglo XX. Fue el investigador más citado en 2017.

MAG/03.03.2019









sábado, 16 de febrero de 2019

Wright Mills





Charles Wright Mills nació  el 28 de agosto de 1916 en Waco (Estado de Texas), hijo de Charles Grover Miils, vendedor de seguros, nacido en Florida, y de Frances Wright Mills, de familia tejana. Los Mills cambiaban constantemente de residencia a lo largo y ancho del Estado de Texas, lo que quizo que el joven Wright no pudiese conservar las mismas amistades por mucho tiempo. Residieron en Waco, Wichita Falls, Fort Worth, Sherman, Dallas, Austin y San Antonio. 

Wright Mills estudió en Dallas Technical High School, completando su enseñanza secundaria en 1934. A continuación se matriculó en la universidad pública con el mayor número de alumnos en el Estado, la Texas A&M University. Quizás por este motivo, al terminar el primer año, Mills se cambió a la Universidad de Texas, en Austin, donde conoció a Dorothy Helen (Freya) Smith, una compañera en la Facultad de Sociología, con la que se casaría en octubre de 1937. A fin de afrontar los gastos de la pareja, mientras Wright completaba su graduación, Freya trabajaba en la oficina del director de la Residencia Femenina de la Universidad. También mecanografió y copió los trabajos de su marido, como la tesis de Filosofía y los artículos que él escribió para dos de las revistas especializadas en Sociología con más prestigio en los Estados Unidos, la American Sociological Review y el American Journal of Sociology. 

En la Facultad de Sociología Wright Mills hizo amistad con el profesor Hans Gerth, de origen alemán, que se convertiría en su mentor, introduciéndole en las teorías de Max Weber. En 1939 Mills se graduó en Sociología y recibió un Máster en Filosofía. 

En agosto de 1940 Freya se divorció de Wright, aunque volverían a casarse en marzo de 1941. En enero de 1943 nacería su hija Pamela.

En 1941 Mills se doctoró en Sociología por la Universidad de Wisconsin. Su tesis se titulaba: "A Sociological Account of Pragmatism: An Essay on the Sociology of Knowledge” (Un Informe Sociológico de Pragmatismo: Un Ensayo sobre la Sociología del Conocimiento”). 

A principios de 1942 Mills fue nombrado profesor ayudante de Sociología en la Universidad de Maryland (Estado de Washington) y comenzó a interesarse e implicarse en la política de los Estados Unidos durante la II Guerra Mundial. Entabló amistad con los historiadores Richard Hofstadter, que sería conocido como el “historiador icónico del consenso liberal de la posguerra”, con Frank Friedel, quien más tarde se convertiría en el principal biógrafo del presidente Franklin Delano Roosevelt, y con Ken Stampp, quien en 1993 recibiría el prestigioso Premio Lincoln del Instituto de la Guerra Civil. Los cuatro historiadores acordaron escribir sobre el impacto que cuatro causas elegidas por cada uno de ellos causaban a la sociedad estadounidense de la época. Mills colaboró con ellos en muchos de los temas objeto de análisis. También en esos años como docente en Maryland contribuía a la Sociología periodística con artículos de opinión en las publicaciones de nivel intelectual como 'The New Republic’, ‘The New Leader’ y ‘politics’ , este último fundado en 1944 por su amigo Dwight Macdonald.

En 1945 Mills se trasladó a la ciudad de Nueva York para incorporarse a la Universidad de Columbia como investigador en la Oficina de Investigación Social Aplicada. Freya no quiso dejar Maryland y en 1947 la pareja se divorció otra vez. Mills se casó poco después con Ruth Harper, una estadística de la Oficina de Investigación Social Aplicada. 

En 1946 Miils fue nombrado profesor ayudante en el departamento de Sociología de la Universidad de Columbia. Mills defendía la idea de que los científicos sociales no deberían ser meros observadores desinteresados mientras investigaban y teorizaban, sino que debían afirmar su responsabilidad social. Se preocupaba por la ética de sus colegas sociólogos, sintiendo que a menudo dejaban de afirmar su liderazgo moral dejándose llevar por intereses particulares o en algunos casos asumían posiciones de liderazgo sin poseer las conocimientos necesarios. 

La Fundación Guggenheim concedió a Mills una beca generosa para su investigación. Tradujo, con la ayuda de su amigo Hans Gerth, los ensayos de Weber bajo el título From Max Weber: Essays in Sociology. Mills investigó en profundidad la diferenciación que Weber hacía entre los distintos impactos de clase, estatus y poder para explicar los sistemas de estratificación y la política. En colaboración con Ruth Harper, Mills publicó en 1948 New Men of Power, America’s Labor Leaders (“Los Nuevos Hombres de Poder, Líderes del Trabajo americano”), donde se analizan los principales escalones de la sociedad estadounidense.

Wright Mills y Ruth Harper se trasladaron a Chicago, donde él había sido nombrado Profesor Visitante durante un semestre. Mills regresó a la Universidad de Columbia, ya promovido a Profesor Asociado en el departamento de Sociología desde el 1º de julio de 1950. Un año más tarde aparece White Collar (“El Cuello Blanco”), donde afirma que la burocracia ha sobrepasado a los trabajadores urbanos, quitándoles todo pensamiento independiente y convirtiéndolos en casi-robots, oprimidos pero felices. Obtienen un salario, pero a cambio se ven alejados del mundo debido a su incapacidad de modificarlo.

En 1953 Wright Mills y Hans Gerth publicaron un segundo libro, titulado Character and Social Structure: The Psychology of Social Institutions.

En julio de 1955 nació Kathryn, hija de Wright y Ruth. Exactamente un año después Mills fue ascendido a profesor de Sociología en la Universidad de Columbia. La familia se trasladó a Copenhague para que en su Universidad Mills desempeñara el papel de profesor del Programa Fulbright en el curso 1956/1957. 

En 1956 Mills publica su libro más vendido The Power Elite (“La Élite del Poder”), en el que describe las relaciones entre las élites políticas, militares y económicas, subrayando que estas personas, cuyas decisiones se traducen en consecuencias significativas para la Sociedad, poseen un punto de vista común sobre el mundo. Según su autor, la élite del poder encarna un estrato privilegiado que, para mantenerlo, sus miembros se aceptan, entienden y trabajan en conjunto e incluso tienden a casarse entre sí. El aspecto más crucial de la existencia de la élite del poder se establece dentro de la educación. Los jóvenes de la clase alta estudian en las universidades de élite como Harvard, Yale y Princeton, y son miembros más tarde de clubes sociales en las principales ciudades donde contactan para cerrar importantes negocios.

En diciembre de 1957 Wright y Ruth se separan y Mills regresa solo desde Copenhague, divorciándose la pareja en 1959. En este año Mills realiza una evaluación crítica del estatus de la Sociología y establece una metodología en The Sociological Imagination (“La Imaginación sociológica”), afirmando que quien posea imaginación sociológica tendrá la habilidad de mirar a través de su entorno y personalidad para captar estructuras sociales y poder establecer una relación entre la historia, la biografía y las estructuras sociales. Mills desarrolla el término ‘artesanía intelectual’, instando a que los investigadores sociales desarrollen su producción intelectual como un oficio. 

Mills se identifica más con el trabajo de Max Weber, a quien muchos sociólogos interpretan como un ejemplo de liberalismo moderno. Sin embargo, Mills claramente da precedencia a la estructura social conformada por las instituciones políticas, económicas y militares, y no a la cultura, que en su forma masificada, es el medio para los fines buscados por la élite del poder. En una encuesta realizada en 1997 por la Asociación Internacional de Sociología, se solicitó a sus miembros estableciesen una relación ordenada de los diez libros más influyentes del XX para los sociólogos. “La Imaginación sociológica” de Wright Mills quedó en segundo lugar, tras “Economía y Sociedad” de Max Weber.

En 1958 Mills publicó The Causes of World War Three (“Las causas de la tercera guerra mundial”), donde constata que el McCartismo, al limitar la libertad de expresión, estaba entorpeciendo el trazado de una política internacional que reforzara el liderazgo de Estados Unidos en el mundo. Mills propugna crear una voz moral para la Sociedad que  responsabilice a la élite.

En 1959 Mills se casa en terceras nupcias con Yaroslava Surmach, una artista estadounidense de ascendencia ucraniana, y fijan su residencia en Rockland County (Estado de Nueva York), donde en junio de 1960 nacería su hijo Nikolas Charles.

Wright Mills viajó a Cuba en agosto de 1960, cuatro meses después de la visita de Sartre. Allí se reunió con políticos del régimen y entrevistó a Fidel Castro, quien le confesó que había leído y estudiado su libro “El Poder de la Élite”. El resultado de aquellos encuentros fue el libro Listen, Yankee. The Revolution in Cuba (“Escucha, yanqui: la revolución en Cuba”). Su impacto fue muy controvertido no solo por su enfoque revolucionario sino también por la novedosa descripción de ese período de la historia americana. La novela “La muerte de Artemio Cruz”, publicada en 1962, cuyo autor es el escritor mexicano Carlos Fuentes, está dedicada "a C. Wright Mills, verdadera voz de Norteamérica, amigo y compañero en la lucha de Latinoamérica”.

En su última obra, The Marxists (“Los marxistas“), que aparece en 1962, Mills explica los distintos modelo sociológicos y critica el neoliberalismo y el marxismo. Cree que el liberalismo moderno no funciona y no puede crear una visión general de la Sociedad, es más bien una ideología para la clase media emprendedora. El marxismo, sin embargo, puede ser incorrecto en términos generales pero aporta un modelo para la estructura social, la mecánica de la historia de la Sociedad y los roles de los individuos. No obstante, Mills encuentra que el modelo marxista emplea unidades pequeñas y autónomas que son demasiado simples para explicar el capitalismo. Acusa a Marx de determinista y critica duramente el marxismo soviético y la experiencia de las "democracias populares" en Europa del Este. Mills era un radical que fue culturalmente obligado a distanciarse de Marx mientras estaba "cerca" de él. Aunque Mills nunca aceptó el sello "marxista", se consideraba a sí mismo como un "marxista llano" que trabajaba en el espíritu del joven Marx.

Wright Mills sucumbió a su cuarto ataque al corazón el 20 de marzo de 1962 en West Nyack (Estado de Nueva York).

Consciente de su enfermedad, Mills vivió sus 45 años con gran intensidad, que algunos confundían con prisa. Sabía que tenía que trabajar rápido pero de manera eficaz. Sus tres esposas, sus tres hijos y su vida profesional eran un reflejo de su espíritu combativo. Criticaba a muchos de sus colegas y profesores, incluso al antiguo presidente del departamento de Wisconsin, a quien en uno de sus escritos calificaba de ‘tonto de verdad’. En una visita a la Unión Soviética, en la que era homenajeado como el principal crítico de la sociedad de EE.UU., brindó por “el día en que los ciudadanos soviéticos puedan leer las obras completas de Leon Trotsky”.

Wright Mills es reconocido como una de las figuras más eminentes y controvertidas de las ciencias sociales de su país. Cultivó una sociología crítica, en la línea Max Weber y de Marx, aunque con el objetivo de superar el determinismo económico propio de los planteamientos de dichos autores, y tratando de ir más allá, hacia una nueva sociología universal comparada, capaz de interpretar los problemas modernos y de renovar la posibilidad de hacer explícita y alcanzable la libertad humana. El elemento central de nuestra época, decía, es el hecho de que la racionalidad, a diferencia de los siglos anteriores, ya no produce y no asegura la libertad. Pone un notable énfasis en la élite intelectual y en sus derrotas, derivadas de su escasa responsabilidad social respecto a las masas. Una idea central de su pensamiento fue precisamente la de que los intelectuales en general y, especialmente, los científicos sociales, no podían limitarse a desempeñar un papel de observadores desinteresados, sino que debían ejercer una responsabilidad social.

Wright Mills eligió estudiar los problemas relativos al cambio social, principalmente en Estados Unidos. Aunque no se opuso a la investigación empírica (que, de hecho, condujo de forma notable), se decantó decididamente contra el "empirismo abstracto", convencido de la estrecha relación entre los resultados y la metodología empleada. 

Mills dictó cursos, conferencias y experiencias de aprendizaje en el campo para varias instituciones educativas de los Estados Unidos y Canadá. Le apasionaban las culturas primitivas y su legado a la Sociedad, y por ello participó en investigaciones para apoyar las labores de defensa del patrimonio monumental de la Humanidad, así como con el Consejo internacional de monumentos y sitios y con el comité técnico de la UNESCO que elaboró el Informe sobre las lenguas del mundo, en el capítulo referido a la lengua otomí en particular y a las lenguas del mundo en general.

C. Wright Mills está considerado como un punto de referencia en la nueva izquierda americana de las décadas de 1960 y 1970.


MAG/16.02.2019

martes, 5 de febrero de 2019

Guy Debord




Guy Ernest Debord nació en París en 1931, hijo de un farmacéutico, Martial Debord,  y de Paulette Rossi. Cuando Guy era niño, falleció Martial, y Paulette lo envió a la villa propiedad de su madre en Italia. Durante la II Guerra Mundial los Rossi abandonaron la villa y comenzaron a viajar de ciudad en ciudad. Guy estudió en el Liceo de Cannes donde nació su interés por el cine y también por el vandalismo. Se trasladó a París para estudiar Derecho en la Universidad de la Sorbona, aunque no completó todos sus cursos. 

Cerca de la Universidad, en el nº 22 de la rue du Four, se encontraba el bar Chez Moineau,  donde un grupo vanguardista de artistas, escritores, vagabundos y ladronzuelos constituyeron, bajo la dirección dictatorial de Isidore Isou, la Internacional Letrista. Guy Debord se incorporó al Círculo Letrista a los 19 años de  edad.

En abril de 1951 asiste al Festival de Cannes donde se proyectó la película de Isidore Isou, Traité de bave et d’eternité, que escandalizó a los espectadores e impactó a Debord abriéndole un espacio de creación. 

Con el consejo de Isou, Debord estrenó en 1952 el film Hurlements en faveur de Sade ("Aullidos por Sade"), su primera intervención pública, en la que anunciaba el deseo de destruir el cine. Su película, al final sin imágenes, alterna secuencias con la pantalla enteramente en negro o en blanco, y se compone de una banda sonora con frases poéticas desviadas de su contexto de origen, entrecortadas con largos silencios cuyo propósito es acelerar el proceso de negación-descomposición (lo que los letristas llamaban "ciselant") en el cine, proceso ya muy avanzado en otras artes como en pintura con el Cuadrado blanco sobre fondo blanco de Malevitch o en literatura con Finnegans Wake de James Joyce. El objetivo es ir lo más directamente posible al proyecto de superación del Arte que es la principal preocupación de Debord y de los letristas. Debord pone así el punto de partida que llevará más tarde a la fundación de la Internacional Situacionista.

En 1953, Debord escribe en una pared de la calle Seine de París la inscripción Ne travaillez jamais ("No trabajéis nunca"), marcando así su rechazo al trabajo asalariado, rechazo que Debord mantendrá durante toda su vida. Ese eslogan volverá a aparecer masivamente durante la revuelta y las huelgas salvajes de Mayo 68.

Debord, más tarde en su vida, se acordará con nostalgia de ese breve periodo de su vida, por ejemplo en su enigmático libro Mémoires en colaboración con el pintor Asger Jorn. Durante esos años, elabora los conceptos de psicogeografía y de deriva. Los miembros de la Internacional letrista exploran la ciudad de París para descubrir los diferentes ambientes propicios al extrañamiento psicogeográfico. En esa época se publican varios libros sobre ese París milenario y secreto que desaparecería pocos años después debido a la especulación inmobiliaria. Debord también rinde homenaje en su libro de 1989 “Panegírico” al historiador Louis Chevalier que denunció esa destrucción del París antiguo en L'Assassinat de Paris.

El 17 de agosto de 1954, Guy Debord se casó con Michèle Bernstein, una escritora de origen ruso, miembro también del círculo. Entre 1954 y 1957 publicaron el implacable "Boletín Potlatch", como órgano de propaganda en busca de una nueva cultura y una nueva vida. 

Poco después los Letristas se enfrentaron a Isou y se escindieron en varias facciones, una de las cuales fue liderada por Debord siguiendo la recomendación de otro destacado miembro del Círculo Letrista, Gil Wolman, para integrarse en la Internacional Situacionista (I.S.), resultante de la fusión, acordada en julio de 1957 en la ciudad de Cosio d’Arrioscia, del Movimiento internacional para una Bauhaus Imaginista (MIBI), del movimiento artístico ‘CoBrA’ y la Asociación Psicogeográfica de Londres (LPA), todos ellos movimientos europeos contestatarios dentro de las artes, surgidos en los años 50 del siglo XX. 

Guy Debord, que llevaba la representación de los Letristas, fue elegido para la redacción del documento fundacional de la I.S. En su manifiesto, Debord exige cambiar el mundo superando todas las formas artísticas mediante el empleo unitario de todos los medios  de agitación en la vida cotidiana. Hasta 1969 Debord es director y editor de la revista teórica-política Internationale situationniste. 

Una de las primeras acciones de la I.S. en el mundo artístico tuvo lugar en Bruselas durante 1958 contra una conferencia internacional, lanzando octavillas y publicando masivamente sus proclamas en los medios de comunicación. Como consecuencia del escándalo, varios de los situacionistas y simpatizantes fueron arrestados. En el curso de estas acciones, Debord se implicaba significativamente en la planificación y defensa de estas intervenciones de la I.S. en Alemania, Inglaterra e Italia, a veces con los seudónimos ‘Gondi’ o ‘Decayeux’.

En 1959 Debord conoce al grupo de intelectuales y obreros revolucionarios Socialisme ou Barbarie y al año siguiente firma el Manifeste des 121 por el derecho a la insumisión en la Guerra de Argelia. Debord continua su creación cinematográfica con Sur le passage de quelques personnes à travers une assez courte unité de temps ("Sobre el paso de unas cuantas personas a través de una unidad de tiempo bastante corta") y Critique de la séparation. En esas dos películas, analiza la vida alienada, separada por el cotidiano mercantil, donde cada uno debe perder su vida para conocer a los demás en un mundo separado por la mercancía.

A principios de los ’60, Debord orienta la I.S. hacia la extinción de su fase artística,  por entender que la crítica situacionista del arte es parte de la crítica social y política y no se necesita poner el foco en la crítica de las actividades artísticas tradicionales. A partir de este momento, la I.S. persigue una crítica teórica más concisa de la sociedad capitalista siguiendo las líneas marxistas. En consecuencia, en 1965 expulsa de la I.S. a los miembros artistas como Asger Jorn, Pinot Gallizio, Troche y el holandés Constant, que en los primeros tiempos de la I.S. se centraban en la formulación de una crítica del arte como plataforma para la entrada futura del grupo en críticas políticas más profundas.

En 1967 publicó su obra más conocida, La societé du spectacle ("La sociedad del espectáculo"), en la que denuncia la mutación que el capitalismo hace del pensamiento por el espectáculo como sustrato ideológico de dominación. Explica la naturaleza de la caída histórica del capitalismo. El espectáculo crea un presente perpetuo apoyado en el espejismo de la tecnología, en el que es posible la ocultación, el simulacro, la mentira. La ficción y la apariencia toman la delantera a la realidad. En definitiva, la inversión de la vida, la autonomía de la ‘no vida’. 

Se trata, sin duda, de un texto en el que se construye una de las críticas más severas sobre el papel de la mediación cultural. La imagen de la sociedad es una síntesis de la lucha de intereses, de la capacidad de imposición de unos sectores sobre otros, del papel determinante que el control tecnológico de las ilusiones –medios y cultura- tiene en el proceso de dominación. Tecnología, cultura y medios, que gratifican al individuo y lo seducen, son también para Debord instrumentos de sometimiento al servicio de la racionalidad de la economía y del mercado. Instrumentos que desarrollan hábitos de sumisión, desarme del individuo como ser social, cosificación, falsas necesidades. Es precisamente el carácter ‘innecesario’ de la sociedad del espectáculo lo que habilita al individuo para salir de ella, que es la propuesta de ruptura de Debord.

Algunos historiadores defienden que su libro La societé du spectacle fue el catalizador de la Revolución del ’68.  Muchos de los manifestantes mostraban pancartas con los sloglans de los situacionistas y el mismo Debord actuó como uno de los líderes de la corriente ultraizquierdista con mayor influencia en la toma de la Sorbona. A partir de ese momento su figura adquiere un gran reconocimiento en la ultraizquierda europea y estadounidense. 

Michèle Bernstein se retira de la Internacional Situacionista en 1967, no participa en las revueltas de mayo del ‘68 y su matrimonio con Guy Debord se rompe oficialmente el 5 de enero de 1972. Él se casa el 5 de agosto de ese año con otra situacionista, la poeta Alice Becker-Ho, de padre alsaciano y madre shanghaiana.

En ese mismo año, Debord disolvió la I.S., tras las críticas a su dirección por parte de Raoul Vaneigem y Asger Korn, que abandonaron el Círculo. Guy Debord y Alice Becker-Ho se retiran a una casa de campo en Champot cerca de Bellevue-La-Montagne en Haute-Loire a leer material relativo a las estrategias bélicas, como el tratado De la Guerre de Carl von Clausewitz y la obra de estrategia militar más antigua conocida "El Arte de la Guerra de Sun Tzu. Guy y Alice diseñan un War Game (juego de la guerra).  

Debord mantiene correspondencia sobre temas políticos con el situacionista Gianfranco Sanguinetti y con el dueño de la editorial Champ Libre Gérard Lebovici. Éste propone a Debord reeditar su libro “La Sociedad del espectáculo”. Entre los dos hombres, hay buena sintonía desde el principio. Lebovici ve en Debord un pensador original, diferente de la vulgaridad izquierdista en vigor. Debord va a contribuir a radicalizar Lebovici aún más.

En 1974, Lebovici se separa de los primeros colaboradores de Champ Libre y le da mayor peso a Guy Debord en la selección de los libros que se publican, entre ellos los de Baltasar Gracián. Guy Debord adquiere en los años 1970 una reputación terrible en el pequeño mundo intelectual y algunos ven en Champ Libre el lugar escogido por Debord para continuar la actividad de la Internacional Situacionista desaparecida en 1972. Paralelamente a la editorial, Lebovici produce tres películas de Debord, la adaptación al cine de “La Sociedad del espectáculo” en 1973, Réfutation de tous les jugements en 1975 e In girum imus nocte et consummimur igni  («Damos vueltas por la noche y somos devorados por el fuego») en 1978. 

El objetivo estrátegico de Gérard Lebovici y Guy Debord a través de Champ Libre es de poner en plena luz la apariencia de las cosas para desvelar su verdadera realidad. Se trata de un trabajo de desprogramación, contrainformación y desmitificación cuyo vector esencial es Champ Libre. El objetivo es reaccionar contra la alienación mortífera general, el condicionamiento mediático del individuo, la incultura general obligatoria, la tentación de apartar de la historia momentos apasionantes del arte y de la vida, y de forma más general, a la degradación de la calidad de la existencia. El catálogo de Champ Libre inaugura un concepto nuevo y crucial, noble contrapunto a la industrialización del mundo editorial. Gracias a la fortuna de Gérard Lebovici obtenida como productor de cine, Champ Libre no tiene problemas de dinero. La editorial está voluntariamente desconectada del mercado y no cede a ningún compromiso comercial.

En 1979, Debord traduce al francés las “Coplas por la muerte de su padre” de Jorge Manrique y el testimonio de un anarquista español perteneciente a la Columna de Ferro de Valencia, Protestation devant les libertaires du present et du futur sur les capitulations de 1937 que una amiga española, Antonia López-Pintor, le había hecho descubrir. Debord se apasiona por España, su pueblo y su idioma. Participó en 1980 en la difusión de los Comunicados de la prisión de Segovia siendo el autor del texto "A los libertarios". Esa intervención tuvo gran repercusión y sirvió para obtener la liberación de varios prisioneros políticos. Debord alquila un apartamento en Sevilla en los años 1980 y pasa varias temporadas en España. Efectúa un viaje hasta el pueblo castellano-leonés de Rello, viaje que fue contado en el libro de Alice Becker-Ho, Là s'en vont les seigneuries.

En octubre de 1983, Gérard Lebovici compra el Studio Cujas, una sala de cine situada en la calle Cujas dentro del Barrio Latino en la que únicamente se proyectan las películas de Guy Lebord en sesión continua. 

Gérard Lebovici medita retirarse del negocio del cine del que está aburrido para dedicarle más tiempo al mundo de la edición de libros. Las circunstancias se lo impiden: el 5 de marzo de 1984, es asesinado de cuatro balas de calibre 22 en la nuca en un aparcamiento de la Avenida Foch. Los asesinos nunca fueron identificados. Algunos diarios señalaron incluso al propio Debord, de instigador del crimen. El círculo próximo a Lebovici responde a esos ataques difamatorios publicando Tout sur le personnage ("Todo sobre el personaje"), libro que Lebovici estaba escribiendo. Guy Debord publica en febrero de 1985 sus Considérations sur l'assassinat de Gérard Lebovici, ensayo en el cual ajusta sus cuentas con los calumniadores y en el que brilla su talento de polemista dando una lección magistral sobre los procedimientos de la mentira periodística.

En homenaje a su amigo, Debord decide prohibir la difusión de sus películas en Francia hasta su muerte. Decide publicar más a menudo en Champ Libre (que cambia de nombre y pasa a llamarse Éditions Gérard Lebovici) y manifiesta en privado un apoyo total a la viuda de su amigo fallecido que dirige la editorial.

En 1989 publica “Panegírico”. Alaba el alcohol y lo que la embriaguez le aportó en su vida y su obra, consciente de que su pésimo estado de salud estaba relacionado con su alcoholismo declarado y asumido. Aquejado de polineuritis alcohólica, Debord toma la delantera a esa enfermedad incurable y se suicida disparándose al corazón en su propiedad de Champot, cerca de  Bellevue-La-Montagne en Haute-Loire el 30 de noviembre de 1944.

En enero de 2009, el Estado francés decidió clasificar la totalidad de los archivos de Guy Debord como patrimonio nacional con un decreto que se opuso a la venta de dichos archivos a la Universidad de Yale. Dicho decreto precisa que los archivos revisten una gran importancia para la historia de las ideas en la segunda mitad del siglo XX y para el conocimiento de uno de sus últimos grandes intelectuales (Journal officiel de la République française del 12 de febrero de 2009). La Bibliothèque national de France firma en marzo de 2010 un acuerdo con Alice Becker-Ho para la compra de los archivos de Guy Debord, una parte representativa de los cuales fue objeto de una gran exposición durante la primavera de 2013. 

Las teorías de Debord intentaron explicar el debilitamiento de las capacidades espirituales durante la modernización de las esferas tanto privadas como públicas a manos del capitalismo de mercado. Postuló que los sentimientos de alienación se podían explicar mediante las fuerzas invasivas del «espectáculo» — la naturaleza seductora del capitalismo consumista, la nueva forma de control hegemónico que surge tras el fin de la guerra fría, tras la caída del comunismo y la afloración de la corrupción en los estados democráticos. De algún modo vaticinó también este sacrosanto recinto que hoy conocemos como redes sociales.

MAG/05.02.2019